Un Punto Azul a la mitad de la Inmensidad
Un Punto Azul a la mitad de la Inmensidad

En 1990 el satélite Voyager1 se disponía a dejar de
orbitar cerca del planeta Neptuno, abandonar nuestro sistema solar y adentrarse
en la inmensidad del espacio exterior, justo en ese momento se dispuso tomar
una foto de la tierra a más de 6000 millones de kilómetros, dicha foto revelo
lo que en realidad somos en el universo… “una mota de polvo suspendida en un
rayo de sol”
Un grano de arena de mar, una partícula
subatómica, un pixel de la fotografía… Toda historia, religión, idea, de la cual
hemos escuchado hablar, toda celebridad, político, filósofo que hemos conocido,
todo personaje histórico influyente ya sea Aristóteles, Cleopatra, Jesús,
Judas, Newton, Napoleón, Hitler han vivido en este punto azul pálido a la
mitad de la inmensidad.¿Esto nos lleva a la interrogante, de que
somos en realidad?
La respuesta a esta pregunta puede resultar
ambigua debido a que, desde el punto de vista personal, somos todo. Somos una
serie de órganos inteligentemente diseñados que nos permite principalmente
vivir, el ser humano lo es todo… pero desde el punto de vista espacial no somos
absolutamente, nada.Durante muchos siglos hemos librado
sangrientas guerras contra nosotros mismos, hemos presenciado holocausto,
separado clases sociales, y todo para que…Napoleón quiso en su tiempo gobernar todo
cuanto fuera posible en la tierra librando batallas espectaculares en toda
Europa, por otro lado, Hitler quiso eliminar la raza inferior, y únicamente
vivir con los blancos a quienes consideraba superiores, ambos personajes
históricos quienes tenían una avaricia incontrolable, hoy están en el mundo de
los desaparecidos… de que les sirvió querer gobernar el mundo si este mundo en
realidad no es nada.Desde una fotografía que nos revela lo que
representamos en el cosmos nos hace ver que la ayuda no nos vendrá de otro
lado, aun a pesar de lo vasto del universo aún no hemos podido comprobar la
existencia de la vida en otros planetas… entonces que nos salvará de
destruirnos a nosotros mismos junto con nuestra mota de polvo (la tierra)La respuesta a la interrogante yace en
nosotros mismos, es aquí donde a pesar que sabemos que en realidad no somos
nada para el universo, al mismo tiempo somos todo, toda ayuda, toda salvación,
toda esperanza viene de nosotros mismos, quienes podemos salvarnos de la
autodestrucción.La única forma de salvarnos de nosotros
mismos es aceptando que en realidad todos los seres humanos somos iguales, la
raza, la religión, la ideología política, y la condición social no nos hace
diferente… a 6000 millones de kilómetros donde la tierra es un grano de
arena no se ve la diferencia entre un blanco, un negro, un judío, un cristiano,
un capitalista o un socialista.En un plano personal cuando nos creamos
superior a nuestro prójimo recordemos que aun cuando la tierra nos parece
inmensa en magnitud, esta simplemente es un punto azul casi imperceptible a la
mitad de la inmensidad del cosmos.
“Un punto azul pálido”
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